Unidad 2: Contexto y antecedentes

2.1 Contenido extra

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Estructura de la industria nuclear nipona


ALa generación de energía nuclear ha sido una importante fuente de energía en Japón durante décadas. En respuesta a la crisis del petróleo de la década de 1970, el Gobierno de Japón implementó una política de reducción de la dependencia del petróleo importado mediante el fomento de la eficiencia energética y la diversificación de las fuentes de energía.

Como resultado de esta política del gobierno, la contribución de la energía nuclear al suministro total de energía japonesa creció significativamente hasta el momento del accidente en la central nuclear de Fukushima Daiichi. En 1973, la generación de energía nuclear era de sólo 9,7 TWh, y su participación en la generación total de energía comercial fue sólo del 3%. El crecimiento en la generación de energía nuclear se aceleró en la década de 1990, respaldado por las políticas gubernamentales y los esfuerzos de las empresas de energía, y alcanzó un máximo histórico de 332,2 TWh en 1998. A mediados de la década de 2000, la generación de energía nuclear se redujo debido al impacto de la extensión de los períodos de parada de una serie de centrales nucleares tras el terremoto de Niigata-Chuetsu-Oki en 2007. Aun así, la generación de energía nuclear en 2010 fue de 288,2 TWh, lo que representa el 29% de la generación total de energía en Japón. En el año anterior al accidente, la energía nuclear tuvo su mayor participación en la generación total de energía en Japón, un poco más que la de las centrales de gas natural. Estas dos fuentes de energía fueron seguidas por el carbón (25%), hidráulica (9%) y petroleo (6%).

En marzo de 2011, estaban operando en Japón 54 reactores de energía nuclear (figura 23), produciendo una potencia total de 49 GW. Treinta de los 54 reactores son de tecnología de agua en ebullición (BWR). Tres reactores nucleares adicionales estaban en construcción, y tres estaban siendo retirados del servicio en la primavera de 2011. Para apoyar el funcionamiento de las centrales nucleares, Japón también desarrolló una gama completa de las actividades del ciclo de combustible, comprendiendo el enriquecimiento, conversión, fabricación de combustible, la reelaboración y la gestión de residuos radiactivos.



Figura 23. Reactores nucleares en marzo de 2011 Inventario de centrales nucleares en Japón
Fuente: Informe del director General. IAEA. Esta imagen queda fuera de nuestra licencia creative commons.


La introducción de los BWR en Japón comenzó con la construcción, por el Instituto Japonés de Investigación de la Energía Atómica (JAERI), del Japan Power Demonstration Reactor, que se desarrolló entre 1963 y 1976. Su construcción y operación otorgaron experiencia para la introducción de reactores de agua ligera comerciales (LWR) en la siguiente etapa. El primer reactor BWR comercial fue construido por la compañía Japan Atomic Power (JAPC) en Tsuruga y comenzó la operación marzo de 1970.

Tras la construcción del BWR en Tsuruga, TEPCO comenzó a construir la primera unidad de la central nuclear de Fukushima Daiichi en 1967. Tanto Tsuruga de JAPC y la Unidad 1 de Fukushima Daiichi de TEPCO fueron importados bajo un contrato llave en mano con General Electric (GE). La tecnología necesaria fue transferida a los suministradores de reactores japoneses Toshiba y Hitachi bajo un contrato de licencia del sistema. Después de esto, las Unidades 2 a la 5 de la central nuclear de Fukushima Daiichi (diseñadas con un reactor BWR/4 de 780 MW) y la Unidad 6 (la primera unidad de 1.100 MW diseñada por TEPCO) también se construyeron bajo contratos llave en mano con GE, GE/Toshiba, Hitachi o Toshiba. Paralelamente a la Unidad 6 de Fukushima Daiichi, se construyó también Tokai Daini de JAPC bajo contrato con GE.

A partir de la segunda mitad de la década de 1990, hubo un parón en el desarrollo de la tecnología, y factores como “fuertes demandas para reducir los costos de construcción” y “cambios de diseño en base a solicitudes externas”, además de “retrasos en los proyectos debido a una prolongado proceso de concesión de licencias y aprobación” crearon un ambiente en el que no se tenían en consideración mejoras tecnológicas en los diseños ya revisados y aprobados dando por hecho que el nivel de seguridad estaba bien establecido.

Sin embargo, se llevaron a cabo determinadas medidas, como resultado de lo aprendido de varios incidentes, y que se convirtieron en requerimientos regulatorios. Ejemplos de estas mejoras en el diseño por TEPCO bajo en cumplimiento de la regulación, incluyeron el cambio de la estructura de la RB para incorporar las lecciones aprendidas del terremoto de Niigata-Chuetsu-Oki y cambiar el diseño de la central de Higashidori para mejorar la tolerancia sísmica más allá de lo previamente revisado y de los niveles aprobados.



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